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Vikingos y Piratas en las Islas Feroe

Asentamientos Vikingos en las Islas Feroe

El asentamiento de poblaciones noruegas vikingas en las Islas Feroe se registra en la saga Færeyinga, cuyo manuscrito original se perdió. Algunas partes del relato se inscribieron en otras tres sagas: la Flateyjarbók, la Saga de Óláfr Tryggvason, o la propia saga Færeyinga rehecha a partir de la tradición oral, las tres de credibilidad histórica muy cuestionada.

Tanto la saga de Ólafr Tryggvason como la Flateyjarbók afirman que Grímur Kamban fue el primer hombre en descubrir las Islas Feroe. Sin embargo, las dos fuentes no están de acuerdo sobre el año en que partió de Noruega y las circunstancias de su partida. Flateyjarbók detalla la emigración de Grímur Kamban en algún momento durante el reinado de Harald Hårfagre, entre 872–930 d. C. La saga de Óláfr Tryggvason indica que Kamban residía en las Islas Feroe mucho antes del gobierno de Harald Hårfagre, y que otros nórdicos fueron conducidos a las Islas Feroe debido a su gobierno caótico. Esta migración masiva a las Islas Feroe muestra un conocimiento previo de las ubicaciones de los asentamientos vikingos, lo que fomenta el reclamo del asentamiento de Grímur Kamban mucho antes. Si bien Kamban es reconocido como el primer colono vikingo de las Islas Feroe, su apellido es de origen gaélico. Los escritos del Papar, una orden de monjes irlandeses, muestran que abandonaron las Islas Feroe debido a las continuas incursiones vikingas.

Dominio noruego en las Islas Feroe

El siglo XIV vio el comienzo de lo que resultaría ser una larga era de invasión extranjera en la economía feroesa. En este momento, se establecieron regulaciones comerciales para que todo el comercio feroés tuviera que pasar por Bergen, Noruega, para recaudar el impuesto de aduanas. Mientras tanto, la Liga Hanseática estaba ganando poder, amenazando el comercio escandinavo. Aunque Noruega intentó detenerlo, se vio obligada a desistir después de que la Peste Negra diezmara su población.

La supremacía noruega continuó hasta 1380, cuando las islas se convirtieron en parte de la doble monarquía danesa-noruega. Las islas aún estaban bajo jurisdicción noruega, ya que las coronas no se habían unido.

En 1390, Henry Sinclair I, conde de Orkney (Islas Orcadas), tomó posesión de las Islas Feroe (como vasallo de Noruega) y durante algún tiempo formaron parte del principado de Sinclair en el Atlántico Norte.

Las excavaciones arqueológicas en las islas indican una cría continua de cerdos hasta el siglo XIII, una situación única en comparación con Islandia y Groenlandia. Los feroeses en Junkarinsfløtti centraron su economía en la  la cría de aves en mayor medida que con cualquiera de los otros colonos de la edad vikinga de las islas del Atlántico Norte.

Magnus Heinason

Magnus Heinason, familiar de un prestigioso sacerdote de Bergen que predicó el cristianismo en las Islas Feroe, al alcanzar la mayoría de edad, se presentó ante el rey en Copenhague para solicitarle abrir una ruta comercial entre Bergen y las Islas Feroe. Sin embargo, el rey no estaba satisfecho con la idea de renunciar a un negocio que podría obtener para sí mismo. Para encontrar una escapatoria, Magnus usó una excusa de que algunas personas le debían dinero en las Islas Feroe, y que el único modo de recuperarlo sería vendiendo parte de las mercancías de sus deudores en Noruega, dónde eran más apreciadas. tuvo que recogerlo. Solicitó un viaje de las Islas Feroe a Bergen para obtener lo que le pertenecía. El rey no podía ver nada malo en este plan, ya que Heinason era un hombre de palabra y honor. Pero antes de darle el pase gratuito, hizo que Magnus prometiera no intercambiar bienes, tan solo vender las mercancías pro dinero. Si llegara a recibir bienes del intercambio, debía entregarlos al rey. Magnus estuvo de acuerdo con esto. El rey le concedió el paso libre para este viaje, y Magnus salió de Copenhague.

El monopolio comercial con Bergen

En Bergen comprobó lo lucaritivo que podría ser el comercio entre ambas regiones y de vuelta en las islas, se reunió con varios de los granjeros y personas de alto rango en las Islas Feroe, incluido su hermano Jógvan Heinason (1541–1602), que había promocionado al puesto de alto juez de las Islas Feroe (Løgmaður). Tramaron un plan para obtener del rey el monopolio comercial. La gente de las islas le propuso al rey que, en lugar de que el rey dirigiera el comercio, un supervisor real debería conservar los libros y asegurarse de que todo fuera legal. Si el rey no aceptaba esta propuesta, el pueblo feroés al menos quería que un hombre de su elección de las Islas estuviera al mando de un barco propio para obtener beneficios comerciales para un fondo comunal. Debería poder viajar de ida y vuelta entre las Islas Feroe y Bergen comercializando madera y trigo, dos productos que habían escaseado en la región desde que el gobierno danés monopolizó el comercio de estos bienes.

La propuesta feroesa se presentó al rey Federico II en diciembre de 1578 en Kolding. Los hombres de las Islas Feroe que habían viajado hasta Kolding propusieron a Magnus Heinason como el comandante de los barcos que comerciaban con sus islas. El rey trasladó la petición a su tesorero Valkendorff, que debía decidir qué era lo mejor para la corona. Mientras Valkendorff revisaba la viabilidad de la operación, Magnus aprovechó la situación y se hizo buen amigo del rey Federico II colmándolo de presentes. Valkendorff solicitó al consejo instaurar varios monopolios comerciales para la corona danesa, incluyendo uno entre las Islas Feroe y Noruega, para que los beneficios del comercio recayeran en la corona. Pero antes de la reunión del consejo, el rey otorgó a Heinason el mando de los barcos y los derechos comerciales de la ruta entre Noruega y las Feroe. El plan de Valkendorff de mantener un monopolio comercial para la corona en las Islas Feroe se desvaneció. Los feroese enviarían todos los bienes producidos en las Islas Feroe a Noruega en barcos propiedad de Magnus Heinason, e importarian todos los bienes necesarios para las islas (madera, cerveza, trigo y similares),  traídos por la flota de Magnus.

Ataques piratas en las islas Feroe

Desafortunadamente para los residentes de las islas, las Islas Feroe también atrajeron visitantes de una naturaleza más desagradable: los piratas. La evidencia sugiere que los piratas ingleses, irlandeses y franceses comenzaron incursiones en las Islas Feroe alrededor del siglo XVI (Young, 1979 pag. 95) Los ataques no se detuvieron en los asaltos a los buques mercantes feroeses, de la flota de Magnus, y a menudo incluyeron incursiones terrestres, en las que los invasores robaban ganado y secuestraban hombres y mujeres (Young, 1979, p. 95).

Foto: Home in the Faroe Islands… by Merlin Kafka

La vehemencia reservada para los piratas irlandeses se conserva en el idioma feroés. La palabra iri históricamente significa «pirata de habla irlandesa o gaélica» (Young, 1979, p. 95). De esta raíz hay una multitud de palabras opresivas que significa «chusma irlandesa, riff-raff o escoria» (Young, 1979, p. 95).

Debido a su conexión con asociaciones comerciales más grandes como la Liga Hanseática, los puestos comerciales en las Islas Feroe a menudo eran un objetivo. En 1579, el puesto comercial en Tórshavn fue atacado mientras que el puesto en Krambatangi tuvo que ser abandonado debido a la amenaza pirata (Mehler, 2009, p. 96).

En el verano de 1579, Tórshavn fue asaltado por un pirata escocés llamado Klerck. El navegante feroés Magnus Heinason, encargado de la ruta comercial entre Tórshavn y la ciudad noruega de Bergen, se enteró del ataque al atracar en Tórshavn. Los escoceses habían robado la mayor parte de los impuestos del rey y también una gran cantidad de bienes privados que estaban almacenados en Tórshavn. Magnus también había perdido bienes destinados a ser vendidos y luego gravados por el rey.

Corsario a favor de la corona danesa

Magnus Heinason dejó las Islas Feroe y fue a Dinamarca para presentar este caso al rey. Quería que el rey cubriera la pérdida de los bienes, ya que Magnus los había pagado y el rey habría recibido impuestos por ellos. El rey acordó cubrir la mitad de la pérdida. Magnus se haría cargo del resto. Magnus no estaba satisfecho con esta propuesta. Solicitó que el rey le permitiera armar sus barcos mercantes con cañones para poder luchar contra los piratas o al menos hacerlos prisioneros y luego llevarlos a la costa para ser juzgados. En vez de esto, el rey Federico II hizo otra popuesta a Magnus. La corona danesa estaba perdiendo impuestos por derechos de paso de los mercaderes holandeses que cruzaban desde Dinamarca hacia Rusia cruzando el mar de Oresund, frente a Suecia y que para evitar las tasas navegaban por la ruta del norte a lo largo de la costa de Noruega hacia el Mar Blanco para comerciar con Rusia. El rey Federico II otorgó a Magnus una patente de corso para detener y confiscar cualquier barco extranjero que pretendiera viajar al norte a lo largo de la costa de Noruega sin haber pagado las tasas correspondientes.

Los ataques piratas a Tórshavn rompieron la sensación de aislamiento en las islas y a finales de 1580, aprovechando la protección del invierno, Magnus Heinason ordenó la construcción de un fuerte para proteger el centro comercial de Tórshavn de un número cada vez mayor de ataques piratas a través del Mar del Norte. La fortificación original solo duró hasta 1677, cuando los piratas franceses destruyeron el fuerte después de que el gobernador de Tórshavn no accedió a entregar un botín formado por 100 bueyes, 200 ovejas, 500 pares de guantes, 1.200 pares de medias y 60 camisas.

       Foto: Fortaleza de Tórshavn

Arresto de Heinason

Los piratas ingleses causaron grandes problemas a los habitantes de las Islas Feroe, a pesar de las defensas construidas por Magnus Heinason, que a menudo se encontraba en alta mar con su flota corsaria.

Heinason, que continuaba percibiendo los ingresos de la ruta comercial entre las Islas Feroe y Noruega, solicitó al rey Federico II una nueva ruta comercial entre las Islas Feroe y Groenlandia. El rey pasó de nuevo la propuesta a su tesorero Valkendorf, que en esta ocasión no estaba dispuesto a volver a perder beneficios de la corona. Tras una trama en la corte danesa, en 1581 Valkendorf acusó a Heinason de fraude por comercio ilícito y violación en Noruega. El rey Federico II retiró las rutas comerciales a Heinason y le otorgó propiedades en la isla de Egholm en Limfjord como un feudo propio. Heinason continuó controlando su flota corsaria en la sombra y tras un incidente con un navío inglés, que le acusó de abordarlo ilegalmente, fue arrestado y llevado ante la justicia a Copenhague. Mientras esto sucedía, el rey murió repentinamente, y Valkendorf aprovechó la oportunidad para llevar a cabo un juicio rápido e irregular. Dos días después, el 18 de enero de 1589, Heinason fue ejecutado decapitando en la Plaza del Palacio de Christiansborg (Slotsplands de Christiansborg) en Copenhague. Valkendorf finalmente se había librado de su enemigo.

Referencias:

Johnston, George (1975). The Faroe Islanders’ Saga. Ottawa: Oberon

Mehler, Natascha (2009). «The Perception and Interpretation of Hanseatic Material Culture in the North Atlantic: Problems and Suggestions». In: Journal of the North Atlantic 1, pp. 89-108.

West, John F. (1985). The History of the Faroe Islands, 1709–1816. København: C.A. Reitzel

Young, G.V.C. (1979). From the Vikings to the Reformation: A chronicle of the Faroe Islands up to 1538. Bridson & Horrox, Lmtd.: The Isle of Man.

Imágenes:

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Citación:

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Cubeiro, Dídac. «Vikingos y Piratas en las Islas Feroe» en SurcandolosMaresdelSur.com, 2019

Categorías: Historia

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